viernes, 19 de marzo de 2010

Ciudad Rodrigo, Los Arribes del Duero y Salamanca. Una bonita excursión para el recuerdo


Un corto paseo por Ciudad Rodrigo para abrir boca, un maravilloso viaje en barco por los Arribes del Duero y un recorrido por el casco histórico de una de las ciudades más bellas y monumentales de España: Salamanca.

El sábado 25 y el domingo 26 de abril de 2009, la Asociación de Diabéticos de Getafe, programó una excursión de fin de semana a Ciudad Rodrigo, los Arribes del Duero y la monumental Salamanca.

A las 7,30 del sábado, y algunos todavía con caras somnolientas, salíamos de Getafe con dirección a Ciudad Rodrigo a la que llegamos, tras un viaje que se nos hacía interminable alrededor del mediodía.

Tuvimos poco tiempo para callejear, pero con las explicaciones que dio Félix y la visita a la catedral, nos pudimos hacer una idea de la magnífica historia y riqueza cultural de esta clásica ciudad castellana.

Aproximadamente a eso de las 13,30 dejábamos Ciudad Rodrigo e iniciábamos un tortuoso camino, por unas sinuosas carreteras pero con un maravilloso paisaje cuajado de ganaderías, hacia Vilvestre, donde llegábamos ya hambrientos a dar buena cuenta de la comida.

Después de comer, un microbús en dos viajes nos bajó al embarcadero, pues por esa carretera no podía pasar el autobús, de lo sinuosa y estrecha que era.

Allí nos esperaba un barco panorámico, en el que pudimos disfrutar de un maravilloso y relajante viaje por los Arribes del Duero, de aproximadamente hora y media de duración.

Pudimos contemplar la grandiosidad y belleza de unos gigantescos acantilados, entre los que discurre el inmenso caudal del río Duero. A un lado Portugal, todo salpicado, casi hasta rozar el agua, de diversos cultivos como naranjos, olivos, vides, almendros y otros. Al otro España, más salvaje, sin cultivos, pero lleno de bosque y con esa extraña belleza que le da la naturaleza a lo que no ha sido explotado por el hombre. Pudimos contemplar colonias de buitres y diversas aves volando.

Al acabar el paseo en el barco, salimos hacia Salamanca donde nos alojamos y tras una sabrosa cena, dimos un paseo para contemplar el magnífico espectáculo que ofrecen los múltiples monumentos salmantinos de noche y tomar un cafetito para entrar en calor.

El domingo, tras desayunar y con Pilar como guía, iniciamos un recorrido por la ciudad para contemplar su espléndida Plaza Mayor, la magnífica Catedral, la Casa de Las Conchas, la Universidad, buscar la famosa rana, el Convento de San Esteban, etc., etc., etc.

Esperemos que pronto podamos repetir esta experiencia, que a la vez de ir conociéndonos entre nosotros, también sirve para intercambiar nuestros diversos puntos de vista y aprender de los demás sobre como hacer frente a nuestra diabetes.

¡Ah! ...y a pasar unos días de asueto, que también es importante.

1 comentario:

  1. Limon, me encanta leer tu blog! Es como si te acompañara un poquito en tus viajes :)

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