Los imparables recortes sociales puestos en marcha por el PP
persiguen que la crisis que generaron los ricos la paguen los pobres.
Asistimos a un atraco en toda regla a las clases más
desfavorecidas económicamente, vía incrementos de factura de la luz,
gas, gasolinas, impuestos de bienes inmuebles, transportes, etc., y
ahora con subidas de matrículas universitarias y el copago sanitario. El
objetivo es que la ciudadania pague todo el latrocinio cometido durante
la pasada década al calor del boom inmobiliario.Al PP no se le ocurriría subir el tipo marginal de IRPF al 75% para rentas mayores de 1 millón de euros, como propone el partido Socialista francés, que no el PSOE español, un sucedáneo de derechas como ha quedado demostrado.
Si esto fuese así, todos esos directores de cajas de ahorro y bancos y consejeros delegados no se hubieran embolsado miles de millones de euros y hubiesen ido a parar a las arcas del estado, que buena falta le hace.
A las clases medias-altas no se les sube el IRPF, ni se les aplica el impuesto sobre el patrimonio. Así, notarios, registradores de la propiedad y otras profesiones liberales siguen manteniendo su privilegios sobre el resto de trabajadores.
El PP nunca hará eso porque protege y sirve a los intereses de los ricos, a la oligarquía financiera, con miles de millones de euros a buen recaudo.
Así, asistimos, con la excusa de rebajar el déficit, al expolio de la clase obrera. Por un lado, no cesa de subir el coste de todos los productos y servicios de primera necesidad, y por otro se reducen los salarios de los trabajadores, por lo que un día y el siguiente también se va reduciendo el poder adquisitivo de los ciudadanos. Y todo para que las grandes corporaciones y bancos sigan teniendo pingües beneficios que siga alimentando la vorágine máquina capitalista.
Con el 50% de los jóvenes en paro y más de 5 millones de desempleados, a los aristócratas no se les ocurre otra cosa que hacer gala de ostentación y riqueza a golpe de jet privados y safaris, mientras a pocos kilómetros de sus suntuosos palacios, los asentamientos chabolistas y la misería campan por sus fueros en los arrabales de la capital de España y otras grandes ciudades del estado español, como es el caso de El Vacie, en Sevilla.
Mientras el PP siga gobernando en el estado Español, los pobres profundizarán aún más en la miseria, mientras los ricos acapararán mayores fortunas.
¡PP, no gracias!
por RedWarrior

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